22.6.12

Bruce



Ya era de noche y él seguía cantando, los mecheros y las luces en las gradas se movían al compás de un espíritu insaciable que se desvive por lo que realmente ama. Los de abajo saltaban, sudaban y lloraban. Había que dar mil vueltas al cuello para ver la cantidad de gente que había.."aquí cabe mínimo un Ávila".. Estaba ahí, delante, exactamente igual que imaginé al escuchar Jungleland por primera vez. 62 años que quedan ridículos al lado de su fuerza. El concierto más largo de su historia...en Madrid...en las primeras filas.

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